lunes, 6 de febrero de 2017

Mi Word Press Photo


Esta entrada trata sobre la fotografía documental. En su elaboración he aprendidos muchos aspectos interesantes que guardan este tipo de imágenes. 

La fotografía documental consiste en tomar imágenes con propósitos sociales, se caracteriza por su componente emocional y generalmente tratan de experiencias e intereses universales.

Con ella se pretende registrar e informar acerca de los acontecimientos en cuanto afectan a la vida y las condiciones de vida.

Tras una encuesta realizada sobre veinticinco fotografías que han hecho historia y que se han convertido en iconos de su época por diferentes razones, he elegido estas tres, que a mi juicio personal, considero los mejores ejemplos de fotografías de prensa de la historia.

Todas ellas reúnen en mayor o menor medida aspectos de las siguientes premisas tenidas en cuenta para su valoración, pero he destacado en cada foto aquella que más se acentúa sobre las demás.

Las premisas son las siguientes:

A)    El poder iconológico de la fotografía para reflejar una  realidad, un hecho  o momento histórico.
B)    La capacidad de la imagen para hacernos concienciar, reflexionar  o emocionarnos.
C)    El instante preciso o momento decisivo. Es decir, el mérito o suerte del fotógrafo-reportero de estar ahí en ese preciso instante de la acción.
D)    Estética y composición.




Fotografía 1. Premisa B



En el caso de esta fotografía llamada “Buitre esperando” considero que cumple plenamente y por encima de todas las demás, las características de la premisa B, lo cual está fundamentado por la capacidad que contiene la imagen para hacernos concienciar, reflexionar o emocionarnos. 

Además su enfoque se presenta muy cercano a la vista del espectador, ello hace que los detalles sean bastante perceptibles y sensibilice aún más al espectador ya que describe una situación escalofriante llena de una enorme carga emotiva.
En su análisis he tenido en cuenta la reacción que ha provocado en mí tras la primera toma de contacto con ella, ya que no la conocía con anterioridad.

En su primera lectura imaginé que era un niño que agonizaba como consecuencia de la desnutrición, y situado detrás de él,  el buitre a la espera del momento en el que el pequeño perdiera sus constantes vitales para acecharlo.
Después de una detenida reflexión y observación de sus detalles y composición, me he documentado para conocer su historia y contexto.Cierto es, que mi percepción de ella ha cambiado tras conocer cuáles eran los hechos reales del momento en el que se produce la instantánea, aunque la realidad de la situación no deje de ser lamentable.

Mi primera interpretación, que como cuento es por la que me he dejado llevar para puntuarla, era producto de connotaciones subjetivas provocadas por la evidente malnutrición del niño, pero la realidad es otra muy distinta  que podéis conocer aquí si estáis interesados.Ello no exime a su autor, Kevin Carter, de su capacidad como fotógrafo-periodista para despertar la inmensa reacción que provoca esta fotografía.


Por lo tanto, desde mi criterio merece un primer puesto por su capacidad de provocar la reacción inmediata y cumplir el objetivo principal que pretende la imagen entre los espectadores, que es conseguir detenernos para observar, dentro de la contaminación visual en la que vivimos, y captar nuestra atención de forma diferente y escalofriante, sobre la cruda realidad en la que vive gran parte de la población africana.

 Fotografía 2. Premisa A



Esta imagen la he elegido por su alta representación icónica sobre el dramático final de la segunda guerra mundial. En ella se evidencia su carácter estético por encima del descriptivo, pero ello no le resta capacidad connotativa para hacer reflexionar al espectador sobre el poder  del ser humano para destruir cuanto le rodea y todo aquello que ha sido capaz de construir.

La fotografía de la bomba atómica está realizada desde una perspectiva lejana que recoge toda su acción expansiva, ello potencia aún más la sensación de  tragedia y desolación que deja a su paso.

Además es una imagen cargada de tensión debido a que sugiere las consecuencias que a continuación estaban por suceder. Su poder icónico,  internacionalmente reconocido, me ha llevado a considerar que, sin lugar a dudas, cumple la premisa A, debido a que en ella vemos reflejada iconográficamente un momento histórico sin precedentes y que setenta y dos años después, sigue perdurando en la conciencia de todos como un hecho que no puede volver a repetirse.

La nube con forma de hongo que dejó esta bomba “Fat Man” cargada de plutonio 239 cuando hizo blanco sobre la ciudad de Nagasaki el seis de agosto de 1945, explosionó tres días después de que otro artefacto nuclear bautizado como “Little Boy” estallara en la ciudad de Hiroshima.

Tras las detonaciones de ambas bombas atómicas el mundo no volvería a ser el mismo, ya que quedó evidente la capacidad del hombre para destruir la tierra. Ello dio lugar a la era atómica y con ella, a una carrera de avances durante la guerra fría entre las grandes potencias mundiales.

Las armas nucleares son  las más peligrosas del mundo. Una sola puede exterminar una parte de la faz de nuestro planeta además de influir degenerativamente durante años sucesivos en cualquier presencia viviente, ya que sus efectos a largo plazo resultan devastadores. Su mera existencia ya supone un riesgo muy alto para el planeta. Su desarme y destrucción es la única opción para protegernos del peligro que suponen, y no obstante, este es un reto muy difícil de alcanzar a pesar de los tratados entre países,  por  la no proliferación de las armas de destrucción masivas.

Fotografía 3. Premisa C



Esta otra fotografía tomada por el periodista Jeff Widener de La Associated Press me parece manifiestamente espectacular por describir resumidamente en ese instante preciso,  los conflictos que se vivía en China durante esos días. Por esta razón he valorado que sus características se ciñen por completo a la premisa C.
 Fue tomada  el  cinco de junio de 1989 desde el sexto piso del hotel Beijing, a unos seiscientos metros de distancia con una lente de 400mm.
Nos sitúa en la inmensa avenida de la Paz que bordea la plaza Tiananmen,  en China, de ahí el nombre que dio nombre a la foto “Plaza de Tiannanmen”.
En ellas se nos muestra a un hombre de la calle solo con una bolsa en cada mano, vestido con un pantalón negro que ayuda a destacar la camisa blanca que lleva, como si de una bandera de la paz se tratase. En su interpretación se podría usar la metáfora de David contra Goliat. En ella se nos describe la situación de tensión que estaba viviendo el pueblo chino frente a las intervenciones militares del gobierno.
Este ciudadano anónimo con apariencia pacifica e inofensiva contrasta fuertemente con su actitud rebelde en pie y la mirada puesta frente a una línea de carros de combate que días anteriores, habían salido a las  calles para amedrentar con su presencia en la represión violenta que sufrió un gran grupo de estudiantes reivindicativos que estaban concentrados  en la plaza citada anteriormente. Durante la manifestación se reivindicaba  un gobierno democrático para China.
 El desalojo fue suprimido por la fuerza y se cobró, según fuentes anónimas de la Cruz Roja, unas 2.600 víctimas aunque el gobierno lo estimó en unas 800. Tras los sucesos el gobierno expulsó a la prensa extranjera con intenciones de no informar sobre las intervenciones del gobierno chino. Estos hechos causaron la condena internacional de la actuación del gobierno de la República Popular China.
La foto fue titular principal en cientos de periódicos y revistas del mundo entero. El “rebelde anónimo” como fue llamado a este ciudadano, se ha convertido en una leyenda viva que tomó mayor fuerza tras su desaparición, supuestamente de manos de las fuerzas de seguridad. En China la fotografía fue censurada y en 1998 la revista Time incluyó al “Rebelde Desconocido “en su lista de las cien personas más influyentes del siglo xx.


Fotografía 4. Premisa D



Esta es la foto de libre elección que he querido aportar a mi trabajo. Se trata del momento de inauguración de la estatua de La Libertad en Nueva York el día 28 de Octubre de 1886. Debido a su antigüedad la imagen no cuenta con muy buena calidad ya que la fotografía permanente comenzó a desarrollarse en 1826  y los medios técnicos aún no eran muy avanzados, de ahí  la importancia e interés que guarda esta foto.
Los motivos de mi elección están fundamentados por su composición y estética, es por ello que cumple en su medida las premisas del apartado D.
La imagen está captada desde un punto de vista desde el que parece emerger la escultura de forma etérea , dando la sensación de estar suspendida en el aire. Esto es debido a que los fuegos artificiales lanzados para celebrar el momento, desprenden una nube de humo que queda concentrada a los pies de la estatua, tapando el pedestal de esta y generando mayor profundidad al monumento. Este motivo aporta originalidad a su composición y  es otro de los factores que he tenido en cuenta para su elección.   
También a sus pies, alrededor de la isla de La Libertad donde se encuentra el monumento, se concentran  los barcos con pasajeros para ser testigos del evento. La alineación horizontal de las embarcaciones genera contraste con la forma vertical de la escultura, dando a esta mayor sensación de elevación sobre el resto de los elementos que componen la imagen.  
El momento captado es bastante descriptivo ya que nos muestra el instante preciso e histórico de la inauguración de un monumento conocido internacionalmente y que, de no ser por esta fotografía, difícilmente se hubiese conocido durante esa época en otros países ya en esos momentos aún no existía la televisión, ni otros medios que pudieran mostrar  las imágenes al mundo entero si no era a través de la prensa.

Para finalizar esta entrada a mi blog quiero compartir que me ha resultado muy complicado puntuar las fotografías de la encuesta inicial, ya que todas sus fotografías contenían imágenes muy precisas, acompañadas de historias muy interesantes y que han aportado a la historia del mundo momentos importantes.

La experiencia de haber realizado este trabajo me ha enseñado a dar gran importancia a las fotografías como medio de registro testimonial sobre hechos históricos acontecidos en cualquier lugar del mundo. 

También me ha despertado un sentido crítico a la hora de hacer una lectura fotográfica, ya que he descubierto que muchas de ellas han sido preparadas con anterioridad y que una primera interpretación, sin conocer su contexto, puede llevarnos a errores de interpretación como resultado de la emotividad que guarda la subjetividad de cada espectador.

Conocer el nombre de algunos periodistas reputados en el mundo del periodismo y adentrarme en las historias y en los premios de algunas de sus fotografías, me ha ayudado a estar más informada  sobre los aspectos internos de este medio.

Aprender las diferencias entre las intenciones estéticas, descriptivas y compositivas de una imagen me ha gustado mucho y me ha servido  para tener mejor criterio a la hora de catalogar las fotografías.

Y por último añadir, que  en mis  indagaciones por Internet, he conocido imágenes de gran valor documental e interés histórico, entre las cuales me ha resultado muy difícil elegir solo una de ellas y me he divertido mucho descubriéndolas.